

El pasado lunes madrugada, en un momento de enagenación mental cogí un billete de ida y vuelta
alone hacia Kiruna para el martes por la tarde, con lo cual me he pasado 3 dias, cual loco romántico, paseandome por laponia, entre Abisko, Narvik, y Kiruna, todo bastante improvisado, con una tienda de campaña y una mochila (solo me faltaba llegar en paracaidas como "el ultimo superviviente"). Una absoluta fascinación y la sensación de "¿que coño hago aquí?" me acompañaron intermitentemente durante todo el viaje. Las razones de tan inesperada y extraña expedición han sido varias: en primer lugar el ver el sol de medianoche era uno de mis planes fijos de antes de venir a suecia, y ya me estaba jodiendo no hacerlo, por otro lado por culpa del proyecto me perdí un viaje a los fiordos de Noruega que me dolió bastante, con lo cual, que mejor que juntar ambos yendo a los fiordos por encima del circulo polar?, la otra es que el curso acabó hace un mes, y llevaba prácticamente solo durante una semana porque todo el mundo se había ido y veía que el resto de mi ultima semana en Suecia iba a ser igual.

Bien, sin prepararlo demasiado, cogí el tren para Kiruna, y una vez allí, me di cuenta de que el tren continuaba su ruta hacia Abisko, parque natural que era mi segundo destino, lo único que tenia que hacer en Kiruna era comprar comida y preguntar como se iba a Abisko, osea que me callé como una puta y seguí el camino durante 100 km más, y la verdad es que sólo ver las montañas nevadas sobre el lago torneträsk desde el tren me dejó extasiado, y después de parar en el pueblo para comprar comida para los 3 días y repelente antimosquitos, fuí caminando 2 km hasta el parque natural, donde habia albergue, camping etc, la verdad es que a cada paso me sorprendía una vista increible, estuve caminando desde que llegué a las 15:30 hasta las 22, por ahí os dejo algunas fotos. por cierto que estaba llenísimo de huellas de renos, pero no vi ninguno, ooohh..., después de todo un día despejado, las nubes taparon el sol a las 23:30, que, aunque siendo como un atardecer para resto de la noche muy bonito, no dejaba ver el tan esperado sol de medianoche. Mierda.

Al dia siguiente tenia planeada una ruta suicida desde la frontera noruega hasta Narvik, a traves de la cuenca de un fiordo, pero debido a dificultades técnicas y de comunicación al final cogí el bus directamente hacia Narvik, pueblo situado a poco más de 200 km al norte del circulo polar, cuya economía se basa en la minería y fué particularmente emblemático y estrátegico durante la campaña noruega durante la II guerra mundial.
.jpg)
Una vez allí a las 10 de la mañana fué cuando sentí la sensacion de: "bien, ya estoy en Narvik, ahora que coño hago?", en la oficina de información turistica no me ayudaron demasiado:
--a ver, acabo de llegar aquí y no se muy bien que hacer, ¿que puedo ver por la zona?--
--mmm..., hay un zoo a X km, puedes coger el bus y ir hasta allí--
"ya, lo que me faltaba, ir al puto circulo polar a ver un zoo..."
--a ver, en el mapa pone que se puede coger un barco a las islas lofoten--
--si, pero hay una carretera nueva, y ya no existe esa línea--
"¿pero no eran unas putas islas?, los noruegos se dejan la pasta en puentes!!"
--bueno, aquí pone que hay barcos de recreo a nosecual fiordo--
--sí, hay uno el sabado por la mañana a Kateratt--
¿queeee?, ¿y que coño se hace en este pueblo?

Bueno, al final me fuí a caminar hacia la costa por hacer algo, y una vez más me quedé impresionado con el paisaje, el cielo estaba completamente nublado y aún así la vista del fiordo esa absolutamente increible, durante todo este viaje he lamentado no tener una cámara mejor, porque las fotos no reflejan ni mucho menos la magnificencia del paisaje, cogí un teleférico a la montaña, pista de esquí en invierno, todavía con restos de nieve, y me quedé más flipado aún; realmente sentí estar en el culo del mundo. poco después empezo a diluviar, con lo cual mis posibilidades de hacer algo disminuyeron considerablemente, de hecho otra cosa que eché de menos fué un coche, recorrerse los fiordos por carretera tiene que ser increible (queda apuntado como plan futuro: ¿voluntarios?), porque yo sólo andando a cada paso que daba me quedaba alucinado.





Horas después llegué al camping de narvik, en un emplazamiento bastante impresionante, la verdad(como todo), y monté la tienda de campaña mientras diluviaba, planteandome mi situación por enésima vez. Me duché y fuí a la cocina del camping a leer, desde la que se podia ver el mar. Paró de llover. Como por arte de magia, a la misma hora a la que el sol desapareció tras las nubes para mi desesperación el día anterior, a las 23:30, éstas se empezaron a abrir dejando entrever la luz a la otra orilla del fiordo y las montañas parcialmente nevadas hasta entonces cubiertas, abriéndose un agujero cada vez más y más grande, hasta que los rayos del sol iluminaron directamente el agua y los arboles, cuando los pájaros empezaron a piar todos al unísono, haciendo que el paisaje cobrara vida, poco después las nubes siguieron moviéndose de forma que el sol se ocultó tras ellas, dejando la misma claridad anaranjada que se veía antes. El fiordo estaba otra vez en absoluto silencio. Solamente por este momento, al igual que me sucedió al ver las montañas nevadas presidiendo el lago en Abisko desde el tren, sentí que haber venido hasta el culo del mundo había valido la pena. Esto sucedió entre las 23:55 y las 00:15.
Midnattsolen.






Bien, una vez más cambié mi plan a ultima hora, al saber que las previsiones meteorológicas al dia siguiente no eran mucho mejores y que la chica en la recepción del camping me dijo que este fin de semana se celebraba en Kiruna un festival bastante importante, decidí coger el tren al dia siguiente para allá (al fin y al cabo el billete de vuelta lo tenía desde allí), el viaje en tren a través de las montañas también ofreció vistas dignas de mención. En el trayecto conocí a una pareja de Bodø, cerca de Narvik, que me hablaban maravillas del festival, al igual que la recepcionista. La última vez que estuve en Kiruna fué el 21 de diciembre, y fue bastante sorprendente encontrarme la ciudad en plena ebullición despues de haber estado allí durante
la estación de la noche eterna, en la que en la ciudad no parecía haber un alma, hacia muy buen tiempo, nada comparable a lo del dia anterior, y, bueno, estaba muy animado, pero aquello no era Benicassim que digamos, en el camping preparado para el festival habia no más de 8 tiendas de campaña cuando yo pasé por allí (lo juro) a pesar de que la ciudad estaba absolutamente de fiesta y llena de gente. acabé en el camping de Kiruna, con cocina y duchas, mi condición de señorito y mi lamentable estado fisico no me dejaron otra opción. lo curioso era que el festival se desarrollaba en medio de la ciudad, así que cerraron el centro a las 6, yo no tenia entrada y no contaba con pagar 390 coronas, por suerte, en mi busqueda por una entrada alternativa me encontré con unas amables suecas kirunenses en la misma situación que me indicaron el hueco perfecto, tras lo cual nos colamos los tres para disfrutar del rock sueco sin pagar un duro. estuvo bien. También adjunto fotos: entre las 12 y las 3 a.m. ; a estas alturas ya me habia acostumbrado a dormir poco y a que hubiera luz diurna permanente.





Os podeis imaginar lo hecho polvo que volví, ampollas en los pies, agujetas y comido por los mosquitos, las 20 horas en tren calentito, comodamente sentado o en la cama del compartimento fueron como una bendición.