

Bueno, más vale tarde que nunca, continúo con el viaje a Copenhague, llegamos allí mucho mas descansados que a Malmö, pero esa no fue precisamente la tónica del resto del viaje, basicamente lo tipico: salir por la noche, y caminar mucho mucho por el día. Muy recomendable, pero era muy caro, además del cacao de cambiar de coronas suecas a danesas. Fueron 4 días muy completos: un par de museos, un tour por los canales en barco, visita a la zona hippie de christiania(en suecia no existen los buenrrollistas), paseos reiterados, encuentro casual con la tumba de hans christian andersen, comer muchos pølsen, beber mucho, mucho café (recargas gratuitas despues del primero en el hostal: yo empezaba el día con tres) y salir por las noches, por supuesto. A destacar el idioma danés: cruza el aleman y el sueco y haz que lo hable antonio ozores: si, es exactamente así.

Por cierto, la famosa estatua de la sirenita: pues vale... si... es una estatua.




Bueno, esta semana fuí a tallín en un barco lleno de borrachos (entre los que me incluyo), pero tenia pendiente acabar este post, así que ya otro día os cuento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario